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El Plan de Inversión Empresarial, conocido en inglés como Enterprise Investment Scheme (EIS) y el Sistema de Inversión de Empresas Sembradas, en inglés Seed Enterprise Investment Scheme (SEIS), se han creado para ayudar a las empresas en su fase inicial y así incrementar sus inversiones. Estos planes ofrecen incentivos fiscales a los inversores individuales que adquieran nuevas acciones en las empresas que estén iniciando su actividad.

Estos incentivos fiscales se conceden generalmente a pequeños inversores, no a los inversores públicos ni a empresas de inversión. Los incentivos se centran especialmente en los impuestos sobre ingresos y en las ganancias de capital.

Además, ofrece más beneficios, como por ejemplo un crédito fiscal equivalente al 50% sobre los fondos diferentes al 30% del EIS.

Las ventajas de estos planes se pueden resumir en:

  • Deducción del Impuesto de la Renta (Tax Income): resulta en una deducción de impuestos para el año en que la inversión ha sido efectuada. Esta deducción va desde las 5£ hasta el 1,000,000£. La participación en la empresa debe mantenerse en la cartera del inversor durante al menos tres años y, en caso de vender antes de ese límite, se pierden todos los beneficios proporcionados, existiendo la obligación de devolver el importe deducido;
  • Exención del impuesto a las ganancias de capital: las ganancias de capital derivadas de la venta de participaciones EIS / SEIS quedan excluidas del cálculo de las ganancias de capital, siempre que la inversión se mantenga durante al menos tres años;
  • Deducción diferida en impuestos sobre ganancias de capital: existe una deducción tributaria de las ganancias de capital por la venta de cualquier activo cuando ésta venta sea con el fin de  reinvertirse en inversiones de los planes EIS / SEIS. Supone la suspensión del impuesto de la ganancia de capital del activo vendido hasta que se produzca la venta de la inversión EIS / SEIS.

Es imprescindible que los inversores sean conscientes de las reglas que la empresa tiene que cumplir, no simplemente en el instante de la inversión, sino durante al menos tres años después de esa fecha. Si no se cumplen estas normas, no se concederá la exención fiscal y, si ya se ha concedido, se retirará. Por lo tanto, es vital que la empresa respete los requisitos, para no confundir a los inversores, dejándoles creer que se van a beneficiar de una deducción fiscal y más tarde comprueben que en realidad no tienen derecho porque la empresa no cumple con los requisitos.

Por otra parte, tanto los inversores como las empresas deben tener en cuenta que no se concederá ninguna exención (o si se ha dado, se retirará) si algún plan tiene como objetivo principal, o uno de sus principales objetivos, evitar el impuesto.

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